Por Chris Surratt y Brian Daniel

La mayoría de nosotros todavía nos estamos adaptando a un mundo donde las capturas de pantalla de las reuniones de Zoom se han convertido en la nueva selfie. En este momento de distanciamiento social, nuestros únicos contactos sociales, fuera de nuestros hogares, son a través de una lente de cámara y una pantalla de video.

De muchas maneras, deberíamos estar agradecidos por la tecnología que nos ha permitido estar conectados de alguna manera con el mundo que nos rodea.

Pero al mismo tiempo, estamos empezando a sentir la fatiga que conlleva mirar pequeñas cajas de personas en nuestras computadoras.

• Los grupos pequeños ahora se reúnen en línea.

• Las reuniones de trabajo son en línea.

• La adoración del domingo se transmite a televisores, computadoras portátiles y dispositivos móviles.

• Los chats familiares extendidos se facilitan a través de Zoom.

Entonces, ¿qué hacemos cuando nuestras mentes y cuerpos comienzan a cerrarse por sobrecarga de reuniones virtuales? Aquí hay seis consejos para superar su fatiga de Zoom / Hangouts / WebEx / Skype / FaceTime.

1. PROGRAMA TIEMPO DE DESCANSO ENTRE REUNIONES EN LÍNEA.

Es tentador programar reuniones virtuales consecutivas porque se elimina el tiempo de viaje. Podemos saltar fácilmente al siguiente enlace Zoom en lugar de tomar el ascensor hasta la sala de conferencias del quinto piso.

Sin embargo, necesitamos esos pocos minutos para restablecer y actualizar nuestro cerebro para la próxima tarea. Cree un tiempito de al menos 10-20 minutos entre sus reuniones en línea y notará la diferencia.

2. USE EL TELÉFONO OCASIONALMENTE.

Como introvertido (Chris) y Eneagrama 5, hablar por teléfono no es una de mis 100 mejores cosas para hacer en un día.

Normalmente soy un tipo de persona que primero envía mensajes de texto, y si es absolutamente necesario, hago una llamada telefónica rápida de 30 segundos, pero incluso veo la necesidad de conectarme con personas en conversaciones individuales.

Levantar el teléfono para averiguar cómo le va a alguien en su pequeño grupo puede ser realmente revitalizante en lugar de agotador.

En ocasiones, también puede llamar (sin video) a esa reunión virtual en lugar de grabar videos. Eso le brinda la oportunidad de caminar e incluso salir durante la misma.

3. INCLUIR DESCANSOS DURANTE REUNIONES MÁS LARGAS.

Es sorprendente cuánta concentración se necesita para participar en una reunión en línea. Hay muchas más distracciones y cosas que mirar que una reunión en persona en una sala de conferencias o en la sala de estar de alguien.

Las acciones normales de la reunión, como mirar por la ventana mientras alguien más está hablando, puede parecer muy poco atractivo en una videollamada.

Sientes la necesidad de enfocarte en la pantalla todo el tiempo. Eso hace que una reunión virtual de dos horas se sienta más como cuatro horas.

Es importante programar descansos de cinco a 10 minutos cada hora para que los participantes usen el baño o simplemente se desconecten de una pantalla.

Asegúrese de usar ese tiempo para mirar algo más que un monitor de computadora. No use el descanso para revisar su correo electrónico o actualizar su calendario.

4. PROGRAMAR REUNIONES MÁS CORTA.

Sabemos que las reuniones virtuales siempre se sienten más largas que las reuniones físicas, así que planifíquelo y mantenga la mayoría de sus reuniones más cortas. Esto se aplica también a los servicios religiosos en línea.

Si su servicio dominical normal es de una hora y media, considere reducir la versión en línea a una hora. Mirar una pantalla no es lo mismo que participar en una reunión.

En cambio, aliente la participación ofreciendo recursos para que las familias utilicen para una discusión posterior al servicio.

5. MANTENGA UN “ZOOM SABBATH”.

Tener un día programado cada semana para que no haya reuniones es un buen consejo en cualquier momento, pero especialmente ahora que todo tiene lugar en un solo lugar. A medida que este aislamiento continúa, las líneas dibujadas en nuestras vidas comenzarán a desdibujarse.

En este momento será fácil, y poco saludable, que la oficina se haga cargo de gran parte de nuestros hogares. Debido a esto, puede considerar, como equipo, hacer que ciertos días sean “gratuitos” o dar a los miembros del equipo el derecho de rechazar las reuniones por varias razones.

Siempre es necesario dar una explicación con cualquier declive.

6. PROGRAMACIÓN DE DESCANSOS TECNOLÓGICOS.

Los calendarios de cada persona son diferentes, y habrá algunos de nosotros que tendremos más reuniones durante el día que otros.

Cada vez más será necesario que administremos nuestros propios días y hagamos nuestro mejor esfuerzo para mantener límites saludables entre el hogar, la familia y la jornada laboral.

Al igual que existe una “fatiga del zoom”, también hay demasiada tecnología y tiempo de pantalla.

Nuestra nueva forma de vida, al menos a corto plazo, requiere que activemos las pantallas en un porcentaje más alto de lo habitual.

Es crucial que guardemos nuestros dispositivos, salgamos, tal vez nos tomemos unos minutos para respirar el aire, salir a caminar o correr, o incluso trabajar en tareas de lectura profesional.

Es por esta razón que recomendamos descansos regulares de toda la tecnología durante todo el día. Si te ayuda, ponte una alarma de diez minutos en tu teléfono. Estos descansos son tan importantes como su próxima tarea.

CHRIS SURRATT (@ChrisSurratt) es el especialista en discipulado y grupos pequeños de LifeWay Christian Resources, consultor y entrenador del ministerio con más de 20 años de experiencia, y autor de Leading Small Groups: How to Gather, Launch, Lead, and Multiply Your Small Group.

BRIAN DANIEL (@bcdaniel) es gerente de recursos de discipulado a corto plazo en LifeWay Christian Resources. Surratt y Daniel son los anfitriones del podcast Group Answers

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